Buenas prácticas sin laboratorio
Apoya tu producción en procedimientos escritos breves: lavado de manos riguroso, superficies sanitizadas, utensilios separados para alérgenos y bitácoras de limpieza. Estandariza recetas por peso y tiempo, no solo por tazas. Una auditoría amiga, hecha por alguien cercano con ojo crítico, revela detalles simples que marcan diferencia. Pocas rutinas constantes previenen muchos dolores de cabeza.